lunes, 29 de noviembre de 2010

¿Lo adivinais?


Mi personaje es de Quahog, un pueblecito de Estados Unidos donde vive con sus padres y sus dos hermanos. Suele vestir con un peto de color rojo al que añade como complemento un peluche llamado Rupert, que no sólo es su mejor amigo, sino que también fortalece su aspecto más adorable e infantil.

A pesar de ser solo un bebé, cuenta con una inteligencia casi tan descomunal como su cabeza, la cual resalta considerablemente respecto al resto de su cuerpo por su forma amelonada. Así mismo, el brillo de sus grandes ojos esconde tanto planes maquiavélicos para dominar el mundo como unos deseos insostenibles de acabar con la vida de su madre.

Este intento de matricidio y su mal genio contribuyen a la mala relación que comparte con los miembros de su familia, y por eso mismo pasa la mayor parte del tiempo con su perro, con el cual puede hablar de todo y sentirse totalmente comprendido.

Finalmente disfruta inventando objetos de una gran dificultad y creando armas de destrucción masiva.


¿Sabeis ya de quién os hablo?



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viernes, 26 de noviembre de 2010

Soñadora, generosa, creativa... Así es Irune



Irune, nuestra profesora malagueña de Habilidades de comunicación oral y escrita, es una persona agradable, risueña y que rara vez verás sin una sonrisa de oreja a oreja. A pesar de ser una mujer muy humilde se considera buena profesora, y lo demuestra cada martes y jueves en nuestra clase, ya que posee una gran paciencia (infinita diría yo) y no duda en ayudar a todo aquel que lo necesita.




 Aunque ha salido de España bastantes veces, Irune asegura que le quedan muchos viajes por hacer. Tal vez esto tenga algo que ver con la inquietud que la caracteriza ya que, no del todo contenta con trabajar en La Salle, admite que no le importaría cambiar algunos aspectos de su vida. Sin embargo es una persona positiva y respetuosa con las ideas de la gente.



Probablemente su lugar favorito sería un sitio alejado de la ciudad donde pudiera leer, escribir poemas y tocar la guitarra sin ser víctima de la rutina y de las normas. Por otro lado se trataría de un lugar repleto de magia y de fantasía donde, ademas de vivir con su familia, estaría rodeada de hadas.
 

Sí. El mundo de las hadas le fascina.



Supongo que a lo largo del curso iremos recopilando más información sobre su vida y su personalidad, pero como comienzo no esta mal ¿no?

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jueves, 4 de noviembre de 2010

Reflexión sobre el dictado


En nuestra vida cotidiana, comunicarnos unos con otros nos puede parecer muy sencillo pero no lo es. En ocasiones, la dificultad del emisor a la hora de expresarse puede provocar una ausencia de entendimiento por parte del receptor y, asi mismo, una falta de atención de este último puede producir dificultades en la comunicación. Dicho de forma más sencilla: a veces por el simple hecho de no encontrar las palabras adecuadas o de no prestar la suficiente atención a una persona cuando habla, estamos contribuyendo a que el mensaje que queremos transmitir o que nos debe llegar no sea como debiera.

Esto que he tratado de explicar lo vivimos mi clase y yo en nuestras propias carnes, pero de una forma un tanto peculiar: nuestra profesora nos propuso un dictado.Pero no se trataba de un dictado de una redacción o de un cuento, ¡sino de un dibujo!



En el primer ejercicio que hicimos una compañera salió a realizar el dictado. Nosotros, los receptores, no podiamos hacerle ninguna pregunta, solo teniamos que interpretar lo que nos fuera diciendo y plasmarlo en un papel en blanco.
Como era de esperar, el resultado fue un desastre,nadie hizo el dibujo correctamente.



En la siguiente clase, cambiamos un poco el ejercicio. Esta vez el dibujo iba a ser más complicado pero podiamos hacer preguntas a la persona que hiciera de emisor y esta no sería todo el rato la misma, sino que se alternaria.


Aunque siguiera siendo complicado plasmar de forma rigurosa aquello que nos querían decir, el mayor problema con el que se encontró la clase fue el canal. Resultaba difícil ser paciente y respetar el turno de palabra de cada persona, por lo que toda la clase se vio en la necesidad de aumentar el tono de voz hasta que finalmente todos terminamos gritando.
A pesar de eso, la mayoría de los dibujos coincidían con el primero, o se parecían bastante.


Fue un ejercicio entretenido y nos sirvió para darnos cuenta de hasta que punto es importante expresarnos correctamente si queremos que otros nos entiendan.